THE CHRONICLE OF THE PINK FOREST WIZARD
El Bosque Rosa nació cuando la aurora cayó sobre nieve antigua y dejó una raíz de luz bajo el hielo.
Desde entonces, solo tres fuerzas sostienen su destino: el Mago del Bosque Rosa,
la Naturaleza Celestial y la Naturaleza Oscura.
La Celestial eligió al pingüino guardián para portar la Aguja y enfrentar a la Oscura.
El Juramento de la Escarcha Rosa
Cuando la luna se quiebre en cristal y sal,
y la nieve susurre un nombre al pasar,
la Celestial nombró a un único guardián,
contra la Oscura, sin mirar atrás.
La Oscura nació del juramento partido,
del miedo antiguo bajo hielo dormido;
si pronuncia el nombre del guardián,
su mente se pierde en la oscuridad.
Si el guardián descansa en Bosque Rosa al amanecer,
la Celestial vuelve su memoria a encender;
pero si dos manos toman la Aguja a la vez,
se quiebra la runa que sostiene el velo.
Guarda el juramento, no lo dejes caer:
un solo mago puede permanecer.
El Archivo Sellado
Bajo la nieve del Bosque Rosa existe una cámara sin puertas visibles.
Allí no se guardan héroes ni rostros perdidos: solo el registro del pulso
entre la Naturaleza Celestial y la Naturaleza Oscura sobre la mente del Mago del Bosque Rosa.
El archivo afirma que la Oscura surgió la noche en que el Primer Juramento fue traicionado:
el dolor no se apagó, se volvió voluntad.
También explica por qué solo hay uno: la Aguja Dorada enlaza una sola firma viva.
Cuando la Oscura pronuncia el nombre del guardián, su voluntad se nubla;
cuando la Celestial lo envuelve durante su descanso en Bosque Rosa,
la claridad regresa como aurora tras tormenta.
La Herida del Bosque Rosa
La isla no fue maldita por capricho, sino herida por una grieta antigua entre dos naturalezas.
La Naturaleza Oscura surgió cuando el Primer Juramento se quebró:
miedo, culpa y rabia quedaron atrapados bajo el hielo y tomaron conciencia propia.
Desde entonces entra por ecos, reflejos y nombres susurrados.
La Naturaleza Celestial cierra esa herida con silencio, escarcha limpia y luz de aurora.
Por eso el Mago vive entre dos mareas: una que reclama su mente
y otra que la rescata antes del alba.
La Ley del Único Guardián
Solo existe un Mago del Bosque Rosa en cada ciclo de invierno.
No es una corona: es una carga.
Solo hay uno porque la Aguja Dorada enlaza una única firma, una única memoria y un único pulso.
Si otro intenta portar la misma marca, la Aguja se enfría,
las runas se invierten y el hielo empieza a crujir con canto de quiebre.
La ley no prohíbe por orgullo; mantiene la luz de la Celestial
depositada en un solo guardián para contener a la Oscura y evitar que la isla sea devorada.
La Aguja Dorada y el Juramento
La Aguja Dorada no fue forjada para herir cuerpos, sino para separar la voluntad del guardián
de toda influencia corruptora.
La Naturaleza Celestial la confió al guardián para preservar su voz
cuando la Naturaleza Oscura intenta someter su mente.
Aun así, la Aguja no obra por sí sola:
solo responde en plenitud tras el descanso en Bosque Rosa,
cuando la luz celestial restaura la memoria
y sella el juramento en el corazón del guardián.